Autor: Luis Ponce de León.

El fútbol siempre ha sido complejo, solo que históricamente se lo estudió desde un paradigma ¿científico? donde predominaba la no complejidad.

Intentaremos realizar el siguiente análisis tomando como puntos de partida dos caminos que marcaron el modo de estudiar el fenómeno del fútbol: Por un lado, el saber aplicado en el campo venía de la mano de ciencias de tipo reduccionistas, analíticas, mecanicistas, lineales y atómicas. Los fundamentos teóricos bajo los cuales se generaban las propuestas metodológicas de enseñanza partían de estudiar los fenómenos como hechos a los que se debía descomponer en partes para luego ser analizados de manera aislada y separados de su todo; generando así una descontextualización. El fenómeno se simplifica (o se descompone) para luego ser estudiado. Por otro lado, y sumando a lo anteriormente expuesto, el fútbol estaba (¿estaba?) bajo la tutela de los métodos de entrenamientos aplicados en los deportes individuales. En este sentido y para dar un ejemplo representativo, se aplicaban los mismos métodos de entrenamiento de la fuerza tanto en atletas como en jugadores fútbol. Los análisis eran lineales. Si se quiere mejorar la velocidad de jugador de fútbol, a este se lo entrena con los mismos métodos que a un velocista de 100m llanos.

En la actualidad y contemplando ya unos 15-20 años atrás, las nuevas corrientes teóricas han generado un cambio de paradigma en el estudio de la ciencia y particularmente en la manera de generar conocimiento. Esto trajo como consecuencia la posibilidad de que algunos entrenadores provenientes del mundo de los deportes colectivos comiencen a cuestionarse su saber puesta en práctica.  

Así se comenzó a entender cómo el arribo de las nuevas propuestas metodológicas ha causado revuelo en el mundo del entrenamiento en los deportes colectivos, ya que se modifican los preceptos teóricos bajo los cuales se entrenaba a los jugadores/as y se generaba conocimiento.

A continuación, tomaremos dos líneas de análisis que nos permitirán comprender mejor lo que intentamos explicar. Primero, una corriente teórica, que ha ingresado en estos últimos años con más fuerza en el mundo del entrenamiento de los deportes colectivos y por otro lado, un autor-entrenador que ha abrazado estas nuevas propuestas (paradigmas) para hacer de ellas conocimiento puesto en acción en el campo de los deportes de situación. En el primer caso hacemos referencia a la Teoría de los Sistemas Dinámicos (TSD) y en segundo lugar, hablaremos de como Francisco Seirul.lo Vargas revoluciono (cambió el paradigma) las propuestas metodológicas aplicadas al fútbol.

Los postulados bajo los cuales se instala la TSD y de los que muchos entrenadores comenzaron a investigar, están encaminados a considerar que, un Sistema es un conjunto de dos o más elementos interrelacionados entre sí que trabajan para lograr un objetivo común. Los sistemas están formados por un conjunto de elementos o partes que son los componentes básicos del sistema y por las relaciones existentes entre sí y con su entorno. La TSD entiende que el “todo es más que la suma de las partes”.

El aporte que esto hace a los métodos de entrenamientos aplicados al fútbol es el de entender que las tareas deben ser contextualizadas y el deportista es entendido como un sujeto global en el que coexisten al mismo tiempo múltiples habilidades y condiciones que se acoplan y subyacen en cada momento de la práctica deportiva. Las propuestas de trabajo, a partir de este nuevo paradigma, parten del deportista y de su interacción con el contexto. El punto de partida es el propio deportista, con sus posibilidades y limitaciones para, a partir de aquí, comenzar a diseñar propuestas de intervención (tareas), que le permitan optimizar su rendimiento. Dichas tareas, reunirán las características que acontecen en el contexto donde el deportista se manifiesta.

Este criterio nos permite entender que, si miramos al sujeto-deportista como un todo, podremos generar diferentes posibilidades de interacción partiendo de la globalidad y no de la división atómica de las capacidades físicas (teorías y métodos clásicos).

Bajo esta nueva perspectiva, la enseñanza y el entrenamiento constituyen un proceso orientado a optimizar y potenciar al deportista (Seirul.lo 2012). Dicho autor, nos muestra al deportista ante la mirada de este nuevo paradigma, como una “Estructura Hipercompleja” formado por diferentes estructuras que a su vez se conforman por sistemas (también complejos) y cuya funcionalidad viene determinada por interacciones entre esas estructuras por medio de los sistemas que lo configuran. Las estructuras que los conforman son:

    • Socioafectiva:
    • Emotivo-volitiva:
    • Cognitiva:
    • Coordinativa:
    • Condicional:
    • Creativo-expresiva:

Lo que tradicionalmente llamamos capacidades (paradigma en recesión), no son otra cosa más que una forma evaluación sectorial de parte de los procesos que acontecen en algún sistema perteneciente a una determinada estructura (Seirul.lo, 2012).

Estamos en presencia de teorías y metodologías de entrenamiento que toman al deportista como eje de análisis sin desvincularlo del entorno donde se desenvuelve y, mucho menos de su realidad motriz. En el caso de los deportes de equipo, es evidente la variación constante de las condiciones de juego (entorno), por lo que el aprender a adaptarse a esta variación, valga la redundancia, será de gran utilidad. El entorno, es una realidad que nunca es la misma, porque jamás nos encontramos con un momento idéntico al otro y en los deportes de situación como es el caso del fútbol, se potencias estas inestabilidades e imprevisibilidades. El entorno determina el modelo bajo el cual se debe entrenar al sujeto, si el entorno es cambiante, las tareas deben tener esa característica. El deportista, se entrena en un medio que cambia permanentemente y comienza a generar adaptaciones en esa dirección.

Al considerar al sujeto-deportista como ser dinámico-complejo, no dejemos de ver que sus compañero y rivales, también dinámicos y complejos, se desenvuelven e interaccionan todos juntos en un entorno, el campo de juego, que también se caracteriza por la dinámica y el caos.

El fútbol es complejo, porque el sujeto-deportista lo es, y recién lo estamos descubriendo.

 

Referencias:

  • Capra, F. (1998). El Punto Crucial: ciencia, sociedad y cultura naciente. Barcelona-España: Integral Editorial.
  • Grehaigne, J. F., Godbout, P., y Zerai, Z. (2011). How the “rapport de forces” evolves in a soccer match: the dynamics of collection decisions in a complex sistems. Rvista de Psicologia del Dpeorte, 20(2), 747-765.
  • Seirul·lo, F. (2012). Competencias: desde la educación física al alto rendimiento. Revista de Educación Física, 128, 5-8.

Sobre el autor:

LUIS PONCE DE LEÓN

  • Coordinador académico de FUTEC.
  • Licenciado en ciencias del deporte. 
  • Master profesional en alto rendimiento deportivo.