Autor: Eric Lira Fernández
 

En estas páginas se busca reflexionar sobre el proceso de entrenamiento en general, dando una opinión de cómo habría que construirlo.

 

LOS ORIGENES Y EL CAMBIO DE CONCEPCIÓN DEL DEPORTE Y SU ENSEÑANZA

Tradicionalmente siempre se ha buscado la simplificación de las cosas para su entendimiento, lo también conocido como “reduccionismo”. Lo mismo pasó con el deporte, el cual se buscó dividir en partes, aislarlas y de ahí, desarrollarlas por separado.

El deporte es sus orígenes fue creado para demostrar poder, fortaleza por su vinculación política. En estas que, para el entrenamiento, se analizaba mucho cómo era el deporte y con ello qué tenia que hacer el deportista para competir mejor. Una de las preocupaciones fue siempre el físico, el ser aparentar más valentía que el resto. Esto generó el convivir constantemente en una dicotomía: entender el entrenamiento específico e individualizado de los factores que marcan el rendimiento en el deporte (ya sea a nivel individual o colectivo).

Actualmente y gracias a la aportación de estudiosos de referencia, dicha concepción está cambiando. El uso de unas corrientes científicas que describían fenómenos, de los que no se podía extraer una única causa a las preguntas formuladas del funcionamiento de este. Es el caso del Pensamiento Complejo, del que se han desprendido nuevas formas de entender los fenómenos desde la Ecología, la Cibernética o la teoría general de sistemas. Todas estas nuevas concepciones, aunque puedan parecer alejadas del fútbol, no lo están. Tienen principios funcionales transferibles al contexto de nuestro deporte y que tratan de resolver el comportamiento de sistemas complejos, como lo es nuestro deporte.

De ahí que, para entender el deporte, como a quien lo juega hay que tener presente que conviven y que ambos se co-crean continuamente.

Pero ¿y el deporte del fútbol, qué características tiene? ¿Verdaderamente lo conocemos? ¿Podemos entrenar de la misma forma que haríamos en Atletismo? La respuesta a día de hoy, es no. Pero no hace tanto que sí que se utilizaban formas sobretodo desde el punto de vista de qué entrenar y cómo organizarlo en el tiempo. Hoy en día, el motivo por el cual el entrenamiento va a ser distinto es porque los elementos que participan en el juego así lo son y quien lo juega acabará teniendo necesidades diferentes (relación con el contexto). Lo mismo ocurriría si lo comparásemos con el básquetbol, aunque este sea un deporte colectivo.

Quién juega es un SER HUMANO (como dice Paco Seirul·lo -Ser Humano Deportista-) y en la nueva perspectiva, el reconocimiento de este es clave. Indagar en cómo es, cómo se comporta y porqué lo hace, nos va a dar las orientaciones para poder impactar significativamente. De igual modo que saber como aprende y optimiza habilidades.

Todo ello nos lleva a analizar al/la jugador/a, de él/ella va a salir qué le vamos a entrenar, cuándo y cómo lo vamos a hacer. Por qué el objetivo siempre será respetarlo, para que pueda proyectar su esencia en el juego (pueda ser).

 

DEL DEPORTISTA  AL DEPORTE

Actualmente, y cada vez más, se profundiza en el conocimiento del participante. ¿Pero de qué manera? Pues hay de muchas, la mayoría muy subjetivas según las experiencias previas y qué preferencia se le de al rendimiento en el deporte.

Poniendo ya como caso el fútbol

Nos debemos a las características del/la jugador/a, se hace necesario entender al Ser Humano, saber como funciona. Comprender su evolución psicológica, fisiológica e incluso la evolución lúdica, entre otros, para verdaderamente conocer al/la jugador/a.

¿Y qué nos va a permitir conocerlo bien?

Pues asegurar que lo que entrenamos y el formato que le planteamos es el que más necesita. Hay que entrenar lo que requiere el/a jugador/a y eso es directamente proporcional a las posibilidades de acción que tiene (a todos los niveles). Estas van muy relacionadas con qué entiende el de manera individual y qué entiende el colectivo, estos dos van a ser los dos factores que marquen su interacción con el juego.

¿Cómo tiende a ser el/la Jugador/a?

Pues dentro del juego, un ser que se adapta constantemente a lo que acontece y por lo tanto con unos niveles muy altos de interpretación del contexto, capacidad de relación con los demás y creatividad. Esto es lo que es en el juego, además de verse condicionado constantemente de lo emocional para funcionar y también claro está, de reconocerse a nivel condicional y coordinativo para priorizar unas acciones u otras.

¿Pero siempre es igual?

No, esas características son de un/a jugador/a de alto rendimiento. El/la jugador/a pasa por distintos períodos, pero, en todos ellos hay que optimizarlo de forma integral, priorizando el entrenamiento de aquellas habilidades a las que muestra sensibilidad. Ajustando así, el proceso de entrenamiento a los objetivos establecidos para el momento deportivo en el que se encuentra.

 

LA NECESIDAD DE ESTABLECER DE UNOS PRINCIPIOS PSICOPEDAGÓGICOS

¿La práctica deportiva tiene que seguir un proceso?

Sí no hay proceso, todo pierde sentido. Por ejemplo, si no hay proceso, no hay evaluación. Y esta no existe, no existe consciencia de lo que se está haciendo y del efecto que está teniendo (la evaluación no son los resultados del fin de semana).

Es por lo comentado anteriormente que se requiere de la generación de unas bases, que ayuden siempre a respetar el deporte y el/la participante. Si no hay unos criterios, principios de funcionamiento, por mucho que se quiera, difícilmente se van a efectuar unas prácticas coherentes, reconocibles y fácilmente repetibles en el tiempo. Igual que, un perfeccionamiento de las mismas, que ayude a elevar el nivel de lo utilizado.

Y, ¿qué tienen que exponer estos principios?

En primer lugar, la posible división del proceso formativo. De ahí pueden partir, por ejemplo, la creación de unos períodos deportivos y con estos unos objetivos de aprendizaje según las características del deporte y del individuo en cada momento.

También, qué se prioriza primero desarrollar y qué más tarde, si lo individual o lo colectivo, lo condicional o lo táctico, etc. Además, se debería exponer el enfoque pedagógico: detallar los estilos de enseñanza, los recursos didácticos para implementar los contenidos, qué papel tiene la creatividad o la motivación, entre otros.  

De principios tiene que haber pocos y que en conjunto engloben la identidad del proceso formativo, dando una conexión clara entre todos los puntos.

 

COMPRENDER EL JUEGO COMO PRIORIDAD

La nueva manera de concebir al participante y su rendimiento destaca de manera significativa que la capacidad de interactuar con el juego es vital en competición. El fútbol, con los elementos físicos que tiene y la lógica interna del mismo, hace que el participante requiera de forma constante de los mecanismos perceptivo-decisionales. Claro está, que para implementarlos tendrá que ejecutar acciones motrices, pero que sin los primeros, los segundos no tendrán ninguna intencionalidad y por lo tanto poco brillarán para el beneficio del colectivo.

Es por ello que lo primero que se debería reconocer es cómo comprende el juego el/la jugador/a, y así, mejorarlo y conseguir cada vez formas óptimas de interpretación. ¿Hacia donde irán las mismas? Hacia la colectividad, hacia el reconocimiento de las posibilidades propias a partir de lo que aportan los/as compañeros/as, lo que pretenden evitar los/las participantes otro equipo y lo que requiere el partido (minuto y resultado).

El objetivo será el de respetar el nivel de comprensión, para entrenar aquello que más realiza/n en el partido, y a partir de esto, generar mejoras significativas en sus habilidades, para ir poco a poco de conductas más egocéntricas a comportamientos más colectivos.

 

Sobre el autor:

Eric Lira, forma parte de la plana docente de profesores FUTEC. Es además profesor de la materia de fútbol en la Universidad Central de Catalunya (Universitat de Vic), una de las universidades con más prestigio en España y Europa que cuenta con un programa de fútbol muy reconocido. Tras terminar su Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, pasó a ser entrenador del FC Barcelona Academy y a Coordinar un club formativo. Posee la titulación UEFA Pro y actualmente ejerce de entrenador en un club de 1ª división catalana. Además, director académico de todos los programas educativos de MBP School of Coaches incluido el proyecto de la Federación Peruana de Fútbol.