ENTRENAR CON BALÓN... ¿ES HACER PREPARACIÓN FÍSICA?

Autor: Gerardo Gabriel Mirizio.

El mundo del deporte de equipo, y específicamente el fútbol, se ha mantenido alejado de la ciencia hasta hace relativamente poco tiempo. No fue sino hasta la década de los sesenta cuando aparece, de la mano del padre de la Fisiología del Ejercicio, Per-Olof Åstrand, el primer artículo científico llamado “Trabajo muscular intermitente” (Intermitent Muscular Work). En este artículo, Åstrand propone ejercicios con alternados períodos de trabajo-pausa a intensidades por encima del 100% del consumo máximo de oxígeno (>100%VO2), situación que caracteriza al fútbol en su dinámica de juego. A pesar de haber sido realizado en cicloergómetro y con una muestra de un solo sujeto (n=1), este trabajo dio el puntapié inicial para comenzar a comprender las respuestas funcionales del organismo en actividades de alta intensidad, caracterizadas por continuos frenos y arranques. A partir de allí, y sobre todo en los últimos 30 años, el incremento en la cantidad de trabajos científicos en el área de deportes de dinámica intermitente ha sido exponencial. Sin embargo, indiferentes ante lo que la ciencia le ofrece al deporte, los preparadores físicos aún mantienen su preferencia por entrenar intuitivamente. Pues claro, este tipo de deportes tiene la particularidad de que se puede perder haciendo las cosas bien, así como se puede ganar haciendo las cosas mal, sesgando muchas veces así, para bien o para mal, el trabajo del preparador físico.

En el fútbol, así como en otros deportes con similares características, está instaurada la rutina de entrenar aspectos técnico-tácticos por una parte, y potenciar las cualidades físicas de los jugadores por otra. Muchas veces, incluso, estos trabajos se reparten en diferentes turnos de entrenamiento. Ahora pensemos... Durante una sesión de fútbol reducido o un trabajo técnico-táctico de 30-45 min, ¿acaso el deportista no utiliza sus cualidades físicas? ¿No corre, salta, acelera, cambia de dirección o hace fuerza? ¿Cómo olvidar las respuestas neuromusculares o metabólicas de un deportista por el simple hecho de ponerle un balón en los pies? Claro, el control de la carga de trabajo (intensidad, volumen, densidad, etc.) se torna más complejo en situaciones más reales de entrenamiento, pero no tener en cuenta que estas representan una carga física real en los deportistas es ignorar la fisiología del ejercicio. Esto puede traer graves consecuencias sobre el deportista: una excesiva sobrecarga, por ejemplo, puede ocasionarle lesiones que lo mantengan alejado de la práctica deportiva.

Entonces, va la respuesta a la pregunta inicial: ¡Claro que hacemos trabajo físico al entrenar con balón, en situaciones técnico-tácticas y de juego reducido! Tal vez, el fundamento de los preparadores físicos para programar el entrenamiento de manera aislada se base en que el entrenamiento “integrado” no permite un control exacto de la carga, producto de la cantidad de factores que influyen en el comportamiento de los participantes durante el juego. Sin embargo, este argumento no resulta del todo convincente, teniendo en cuenta que la carga (cuantificable por medio de la distancia recorrida a una determinada intensidad) propuesta para el desarrollo físico de manera aislada no necesariamente se condice con la que representa practicar el deporte.

Gracias a los avances de la tecnología -de la mano de acelerómetros, GPS o cardiofrecuenciómetros-, controlar la carga de entrenamiento y la de competición puede ser de gran utilidad para acoplar estos datos a los generados en las sesiones de entrenamiento analítico. De esta manera, se puede llevar un mejor control global del rendimiento y adecuar las estrategias y los programas de entrenamiento, nutrición y recuperación a las demandas específicas de cada deportista.

 

GERARDO GABRIEL MIRIZIO

  • Magister en Fisiología.
  • Graduado en Educación Física con mención en Ciencias del Ejercicio.
  • Postgrado en Actividad Física y Rendimiento Deportivo.

 

NOTAS RELACIONADAS

Image

ENTREVISTA A DANIEL ROMERO. ÁREA DE RENDIMIENTO DEPORTIVO DEL FC BARCELONA

VER MÁS Preparación física