REFLEXIONES METODOLÓGICAS DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA CON NIÑOS

Autor: Daniel Negri.

Colaborador: Luis Ponce de León.

Como planteaba Horst Wein, el fútbol empieza en la cabeza y termina en los pies…

Teniendo en cuenta esta aseveración, un niño desde su nacimiento necesita una gran variedad de estímulos que definen finalmente si se produce un progresivo desarrollo cerebral o no. En la práctica del fútbol, estos estímulos se pueden dar planteando situaciones/problemas que los niños deben resolver en el momento. Como formadores, la importancia de no dar soluciones, sino problemas, radica en que las experiencias generadas le queden en su acervo motor.

Si la preocupación pasa principalmente por la enseñanza de los aspectos técnicos, estamos dejando de lado un aspecto importante en la resolución de los problemas que plantea el propio juego. La pérdida de la posesión tiene su causa en más del 50 % de las veces en una errónea toma de decisión y no en una deficiencia técnica. El fútbol se ha convertido en un juego de cognición, de saber qué, cómo y dónde hacer.

Al tener en cuenta la gran variedad de aspectos que participan en la resolución de un problema de juego: como la percepción y el análisis de la situación, la toma de decisión y finalmente la ejecución; marcar énfasis en uno solo, sería dejar de lado un alto porcentaje de cuestiones que te ayudan a conseguir el éxito y elevar el nivel del juego en los años posteriores. La mejora de las capacidades perceptivas es una de las necesidades imprescindibles para el buen rendimiento de cualquier futbolista. Es importante conocer no solo cómo pasar el balón, sino también cuándo, dónde y por qué pasarlo con una u otra técnica. Cuanta más experiencia y variantes se posea en el acervo motriz, más detalles se pueden detectar desde el procesamiento de la información. Los ojos de un jugador solo pueden ver lo que el cerebro ya conoce. Así, se marca la importancia de la variación de la practica deportiva, como estrategia de enriquecimiento para el/la jugador/a.

Debemos fijar la atención en la estimulación de la inteligencia del juego. Una sesión de entrenamiento que no exige frecuentemente la toma de decisiones y que no logra enseñar cómo actuar sin balón, es poco eficaz ya que la mayoría del tiempo en un encuentro los jugadores están sin el balón.

Siguiendo con el tema anterior, hay que buscar desarrollar el pensamiento y la comprensión del juego para lograr que el joven posea varias respuestas para resolver un problema que se le plantea en la práctica. No importa si su actuación es fruto de la repetición de tareas o es fruto de su espontaneidad, lo importante es que sea capaz de leer la situación de juego y resolverla con éxito.

La innovación tiene un 1% de inspiración y un 99% de transpiración…Thomas Edison

En el futbolista la inteligencia se manifiesta en la búsqueda consciente de soluciones para cada uno de los problemas que surgen en la competición. Se debe apuntar a generar un futbolista pensante y no ejecutante de órdenes, un futbolista que resuelva primero en su cerebro y luego en el campo procurando que aprenda a jugar con su cabeza antes de hacerlo con sus pies. El que tenga el fútbol en la cabeza seguramente podrá llevarlo a los pies, pero el que tenga el fútbol solo en los pies difícilmente podrá llevarlo a la cabeza.

Hay que lograr que el jugador entrene frecuentemente con ejercicios-juegos que estimulen su correcto análisis de la situación con el fin de acumular muchos datos/experiencia que son imprescindible para poder actuar bien.

Para reconocer correctamente una situación de juego y tomar posteriormente una acertada decisión, el jugador debe haberla experimentado en los entrenamientos. Lo que hace en la competición es solo consultar a su memoria, para elegir entre los datos acumulados en años de práctica y enseñanza de fútbol. Es de esta manera que entre en juego la especificidad de los entrenamientos y, la pregunta que hace tiempo viene cobrando gran relevancia: ¿se entrena como se juega?

Con todo esto podemos arribar a una discusión que se plantea con cierta frecuencia, ¿el jugador de fútbol nace o se hace? Desde mi punto de vista y por todo lo anterior planteado el jugador de futbol nace y se hace.

 

DANIEL NEGRI

  • Profesor de Educación Física.
  • Director técnico en división infantiles en Club Atlético Belgrano de Córdoba, Argentina.
  • Preparador físico de primera división en Asociación Deportivo Norte. Argentina.